13 de diciembre de 2013

Seis microrrelatos sobre la libertad (VI)

A mi amada

     Adela era objeto de las importunaciones de Javier. Cuando ella prefería ir alguna vez con las amigas que con él o hacía cualquier otra cosa demostrando su independencia, Javier se atormentaba pensando que no era amado en la misma medida en que amaba él y le pedía explicaciones sobre aquella forma de proceder. La interrogaba siempre sobre dónde había estado y qué había hecho intentando descubrir en sus respuestas indicios de amor o desapego, ella no se dejaba dominar y esta actitud la interpretaba él como falta de afecto por parte de ella.
     Tan estrecho era el cerco que Javier impuso a Adela que esta, cansada de reproches y exigencias, en un descanso de las clases del instituto, le expresó su decisión de romper la relación aclarándole que no estaba dispuesta a renunciar a su libertad por ningún chico.
     Javier vio cómo Adela, después de decir las palabras de ruptura, se levantaba del banco y se marchaba caminando lentamente. No la detuvo, lo que había oído había tocado un resorte escondido de su corazón; la libertad, que ella decía tener como prioridad absoluta de su vida, le pareció de repente algo tan sagrado que no pudo replicar nada ni tampoco sintió la necesidad de hacerlo. De súbito veía algo tan hermoso y noble en el hecho de que Adela fuera un ser libre que su deseo más hondo en ese momento era dejar que se marchara para evitarle cualquier embarazo a su libertad.
     Hasta muy hondo en su interior, se sentía embargado por una sensación subyugante y desconocida para él, no podía explicar qué era pero no se sentía con fuerzas para escapar a ella. Estaba pensando en Adela con tanta fascinación que casi la sentía como superior a él y una corriente de respeto por ella desbordaba su interior, todo porque había dejado de sentirse dueño de aquel ser humano. Ahora también él se sentía más libre por el hecho de aceptar la libertad de Adela. Su corazón palpitaba en ese momento con la pureza de la infancia que hacía poco había dejado y se dio cuenta de que, por primera vez desde que la conociera, estaba amando a Adela.

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