17 de octubre de 2013

Seis microrrelatos sobre lo castrante de la razón (I)

A Naika M. Santos

     Pedro se había enamorado perdidamente de una chica del instituto. La amaba tanto que no sabía por dónde empezar cuando hacía recuento de todas sus bellezas, que no hallaba en ningún otro ser del mundo. Para ponderar ante un amigo lo hermosa que era, Pedro le dijo:
     -Cuando la veo, es como si viera el cielo.
     Pero el amigo replicó:
     -¿El cielo católico o el protestante?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por su comentario