18 de junio de 2013

Especies irracionales

   Hay un animal que no está nunca satisfecho. Si consigue ahorrarse un trabajo por medio de una argucia, derrochará todo su tiempo en conseguir otro ardid que le ahorre más trabajo aún. Siempre está trabajando para evitarse trabajo y cada vez trabaja más. Para evitar trabajar en exceso, logra que parte de su manada trabaje el doble o el triple y coma mucho menos, por lo que, para que algunos trabajen lo suficientemente poco, hace falta que cada vez haya proporcionalmente más especímenes que trabajen cada vez más y coman cada vez menos.
     Otro tipo de animal que vive en su mismo hábitat, en cambio, es feliz desde que nace hasta que muere. No cree necesitar más que el alimento que cada día le proporciona la naturaleza, la compañía de sus congéneres y el aire y la luz para disfrutar del ocio y de su ininterrumpido júbilo. Sin embargo, la acción perversa de la primera especie, le está empezando a hacer difícil su subsistencia aunque no por ello deja de manifestar su alegría y olvidarse del mañana.
     El segundo animal del que hemos hablado son los pájaros, dichosas criaturas que viven bajo el cielo y el primero, los hombres modernos, esclavos, en su mayoría, de un absurdo menosprecio hacia todo el bien del que disfrutan.

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