25 de diciembre de 2012

Seis microrrelatos sobre la imaginación (VI)

A Gladis Leonor Ataide  

   Los niños cantaban la tabla de multiplicar aquella mañana de 1973. 
"Uno por uno es uno, uno por dos, dos..."
    Uno de ellos calló al ver un pajarito en la ventana. Quiso verlo de más cerca y se aproximó con sigilo. Como el pajarito no se movía, se acercó otro poquito. Y, al ver que el pajarito seguía allí y que incluso podía escucharle canta que te canta en la ventana y que no se asustaba de él, se acercó más y más y más... Pero, de pronto... sintió caer sobre sí como el enorme peso de un elefante. Era la velluda mano del maestro descargada con ira contra su frágil cabecita como castigo ominoso contra su intolerable falta de disciplina.

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