20 de diciembre de 2012

Seis microrrelatos sobre la imaginación (I)

A Isabela Dávila

   No sabía qué era lo que su corazón le estaba pidiendo pero sabía que su vida carecía de algo. Los amigos le empezaban a cansar; ya no disfrutaba con sus chistes, siempre iguales, con sus salidas a los mismos sitios, con esa afición suya tan pertinaz por el fútbol, que él ya no sentía. Su esposa parecía no sentir ya nada por él; todo era muy frío en su trato. Su trabajo era monótono y no le resultaba ya tan estimulante como cuando empezó. Todo en su vida era gris ahora...

   Estaba pensando en su mesa de despacho en qué sería aquello que le faltaba a su vida y tan abstraído se quedó que el cigarrillo que se había puesto en la boca para encenderlo se le cayó de los labios. 

   -¡Ahora caigo! -se dijo al fin-. A mi vida le falta vida.

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