28 de diciembre de 2012

Seis microrrelatos sobre la bondad (III)

A Isabel Olmos

   En los Juegos Olímpicos del año 25.280, el deporte de la bondad fue la estrella, con unos índices de audiencia del 83% para toda la parrilla de televisión en prime time. El triunfante vencedor fue un atleta congoleño al que se le hizo más tarde una entrevista. En ella se le preguntó cómo conseguía mentalizarse para conseguir tan alta puntuación.

   -Bueno -contestó él con su imperfecto inglés-, yo nunca pienso que esté haciendo un esfuerzo o una acción que me obligue a trabajar contra mi natural inclinación. Simplemente, me digo que la opción de la bondad es la única manera de actuar que quiere escoger lo más hondo de mi ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por su comentario