5 de mayo de 2012

Seis microrrelatos para despertar conciencias (V)

A Asier Dávila

-No, no tengo perro ni gato, tengo un cocodrilo. Es muy tierno, me quiere con locura. Cuando llego a casa, se me pone en medio del pasillo y abre la boca de par en par para saludarme y, cuando me siento en el sofá a ver la televisión, se sube arriba, apoya su morro en mi pierna y, poquito a poco, se queda dormido.

-¿A qué se dedica usted?

-Pues soy banquero...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.