28 de octubre de 2011

El Tejano sin Control


Charles McMahony había entrado en su oficina con un rifle y había matado a seis personas, compañeros de trabajo. Fue condenado por un tribunal de Texas. El primer día del juicio se le interrogó del siguiente modo:

-¿Por qué lo hizo?

-Cuando estaba cansado, el jefe me hacía trabajar más. Cuando me dolía la cabeza, los compañeros hablaban más alto y hacían más ruido. Cuando tenía calor, se acercaban más a mí, con lo que aumentaba la temperatura porque no dejaban correr el aire. En fin, en fin, señor fiscal, para volverse loco...

-¿Cree que esas personas a las que mató eran malas?

-¡No, en absoluto, tan buenas como yo, señor fiscal! -contestó el acusado sorprendido.

-¿Entonces por qué las mató?

-¡Un momento, un momento, yo no maté, yo me limité a disparar enfurecido contra los objetos que había frente a mí! Yo no tenía nada contra esas personas. Lo que desató en mí la ira y hacia donde iba dirigida era la maldita y asquerosa casualidad.

-¿Sugiere -dijo el fiscal- que cuando disparó contra esas personas no veía en ellas más que cosas inertes a las que el azar movía en contra de usted?

-¡Exacto!

-¿Y por qué no probó a decirles a esas personas que no le hicieran trabajar tanto, que no hicieran ruido, que dejaran que corriera el aire a su alrededor y, en última instancia, que se apartaran del cañón de su arma porque contra lo que quería disparar era contra las cosas y no contra ellos? ¿No cree que el azar se habría puesto a su favor?

McMahony se quedó pensativo unos segundos, después contestó:


-Usted lo sabe perfectamente, señor fiscal: el azar es un zascandil, hace lo que quiere y goza contrariándonos; si encima le vamos dando pistas a cada paso sobre nuestros deseos y debilidades, lo más probable es no quede molestia y contratiempo con los que no nos atormente. Por eso siempre me callé.

-Señor juez -dijo el fiscal- necesito un descanso, quiero olvidarme por un momento de esa cosa astuta, recalcitrante, irresponsable, peligrosa, errática y arbitraria.

-Se refiere al azar, ¿no es eso?

-No, me refiero al acusado.

2 comentarios:

  1. quiero olvidarme por un momento de esa cosa astuta, guau urgente en Texas, que ya , pero ya esposen al fiscal, muy bueno.Cariños.

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  2. Jajaja, me gusta tu perspicacia. Llegas donde ni yo me atrevo a llegar. Gracias, Norah. Cariños.

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Gracias por su comentario