21 de octubre de 2011

Dos Amigos en el Bar

-Hay que ver mi mujer, chico... Me quiere con locura. Cuando le he dicho que me venía al bar, me ha contestado: "Como no vuelvas antes de las once, te arreo con el rodillo de hacer las empanadas." Tengo un tesoro en casa, Manuel...

A Manuel, que estaba algo bebido, se le comenzaron entonces a escapar las lágrimas.

-Tu mujer me recuerda a la mía -dijo tras secarse los ojos con una servilleta-. Era un tesoro también.

-¿Por qué te has divorciado? Dime la verdad  -dijo Juan-. Porque tiene que haber existido un problema serio entre vosotros.

Manuel contestó:

-En mi caso, llegué después de las once y empezó a pegarme con ganas.

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