1 de julio de 2011

Un héroe de la inteligencia


La única razón que me impide calificarlo como el más inteligente de los mandriles es que se supone que era un hombre.

Ni un solo complejo perturbaba emocionalmente su vida anímica: era demasiado simple para eso.

Era inseparable de Jenny, que aunque suene a chica muy mona, no era sino una mona muy chica.

Era un héroe de la inteligencia así como Pirro lo fue de las victorias.

La gente veía algo misterioso en él, en cambio para él todo era misterioso.

Hombres como él cambian el mundo, porque los políticos no andan mucho mejor de inteligencia.

Era bueno como los ángeles, siempre que nos refiramos a los caídos.

Se le notaba un tono elevado cuando hablaba de la sabiduría porque chillaba y decía a gritos que no quería saber nada de ella.

Logró un gran triunfo personal: que la inteligencia no se posesionara de su espíritu.


Cada palabra suya era un regalo pero como era avaro hablaba poco.

En fin, salvó a su país porque fue incapaz de llegar a la presidencia.



9 comentarios:

  1. Pues gracias, amiga, yo desde esta entrada recomiendo también a los que, como yo, les interesa la inteligencia, tu admirable blog.

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  2. Hola, una vez te escribí, no digo donde porque …que significan en verdad los lugares?, pero es sábado, un trinar de hielo me envuelve, solo decirte, que al igual que mi amiga wesemei, voy a ser seguidora tuya, Umm no confíes demasiado en esa palabra, seguidora, puedo llegar a ser el mayor o el mas divertido de tus tormentos.Beso.

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  3. Oops, sigue Kant, ok, al menos tene la deferencia de contestar al mensaje, no como al anterior , porque las apariencias importan.

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  4. Me alegra lo que me cuentas, Djuna, y me gustaría que tu compañía fuera en un trayecto hacia algun logro personal por pequeño que sea al que tus comentarios contribuirán también, qué duda cabe.

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  5. Djunita, no te enfades, he contestado a tus tres comentarios pero como me detengo tanto a pensar la respuesta,cuando tenía ya preparado el comentario, ya habías escrito tú el segundo. Besos.

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  6. Me gustaría saber por qué, si escribo tan bien, todo el mundo malinterpreta mis intenciones.

    (Se va)

    Fin de primera escena, acto 1º

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  7. Ella regresa, su ceño aun beligerante, en simultaneo piensa, enciende un cigarrillo , lee, sonríe , alucina la butaca mas cómoda y decide esperarlo, hay poca gente en verdad que comprenda tan bien la casi fatal condena al equivoco.
    Entrelaza sus piernas y empieza a sonar Brahms…

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  8. El estaba que se caía de sueño porque la diferencia de horarios es grande entre ambos pero aún así se acercó a ella por la espalda, bostezó y dijo:
    -No fumes que es perjudicial, es un consejo de amigo, buenas noches, voy a apagar ya el ordenador que mi madre me va a matar.

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Gracias por su comentario