3 de junio de 2011

Presumiendo


Dos niños que eran amigos riñeron por causas propias de la edad. Cuando se encontraron en el recreo al día siguiente, se hablaban todavía con odio y exhibiendo su orgullo. Uno de ellos llegó a amenazar al otro con pegarle fuerte y el otro, que se llamaba Juan, contestó:

-¿En serio? Si yo quisiera, te levantaba del suelo con una sola mano.

-Y yo con la punta de un dedo -contestó David, el primer niño.

-¿Es que no sabes que Tarzán entrena en el mismo gimnasio que yo? -dijo Juan queriendo ya, algo menos enfadado, bromear un poco.

-Pues en el que voy yo, entrena Hulk -contestó David, que le siguió el juego con buen humor.

Juan tosió y se limpió de flema las fosas nasales. Recuperado por completo de su enfado dijo:

-Jo, tío, estoy resfriado. Mañana a lo mejor no vengo al colegio. ¡Qué bien...!

Pero David, que pensaba que todavía no había terminado el disparatado tira y afloja, dijo:

-Pues yo tampoco vendré mañana porque estoy moribundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por su comentario