22 de junio de 2011

El Dictador en el Salón

El Dictador estaba viendo la televisión con su pequeño hijo en las rodillas.


-Papá.

-¿Qué, Alejandrito?

-¿Qué haces para ser el dueño de la nación?

-Aterrorizar a todo el mundo con una policía poderosa e implacable que persigue, tortura y mata a todo el que se porte mal -contestó el Dictador hablando ahuecadamente, como si contara un cuento fabuloso.

-¿Papá, puedo ser yo el dueño de la nación?

-¡Claro, hijo! El pueblo te amará apasionadamente, como a tu papá...

2 comentarios:

  1. unos heredan imperios bañados en sangre y otros dioptrías, prefiero las dioptrías.

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  2. Lo óptimo sería que hubiera buenos oculistas en Cuba, Corea del Norte, Marruecos, etc., etc.

    Muy sutil la forma de expresar tu pensamiento, MujeresDesesperadas.

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