30 de abril de 2011

Cuestión de tiempo

Silvestre Bebón, el dueño del Bar Bebón, en un arrebato de feminismo provocado por una discusión ideológica, dijo:

-Con el tiempo nos concienciaremos de que, si nuestra mujer nos engaña, no nos deshonra. Antes bien, es cosa de las mujeres muy mujeres, así como el hombre que engaña es un hombre muy hombre.

-Qué astuto eres Silvestre -dijo uno de los bebedores-; mientras que Nietzsche se volvió loco intentando saber cómo tenía que portarse el Superhombre, tú ya has llegado a tu conclusión y sigues tan sanote como siempre.

"Querer es Poder"

J.I.R., el aspirante a futuro presidente, tras firmar unos documentos, se despidió de sus colaboradores, que momentos después abandonaron la casa. Desanudándose la corbata se sentó en el sofá a ver en el televisor los comentarios sobre el debate en el que había participado esa noche. Su esposa entró por la puerta vestida con su bata de dormir y le dijo:

-Narciso, todavía falta un año para las elecciones y sé que es ése el único motivo por el que no quieres que nos divorciemos, pero si alguna vez me has querido, es el momento de que lo demuestres y me dejes libre.

-Ya estás con tus estúpidas reivindicaciones, Josefina. ¿Cómo podría demostrarte que te quiero si todos mis intentos se estrellan contra tu testarudez? ¡Busco tu bien, Josefina, sólo tu bien! Pero eres tan egoísta que no dejas que decida yo lo que más te conviene.

Josefina dejó caer unas lágrimas en silencio, sentía una desesperada amargura.

-Éste país lo comprendería, Narciso, en Sudamérica han cambiado las cosas... deja que me marche, por favor, quiero ser feliz con otro hombre -dijo en tono de súplica.

-Ven aquí, paloma mía, no llores. El no te querría tanto como yo. La bofetada del otro día no la veas en su efecto cortoplacista, a largo plazo verás cómo es por tu bien...

29 de abril de 2011

Despido Libre


Juan Arcadio llegó a casa silbando, cantando y dando muestras de una enorme felicidad.

Su esposa había llegado antes y, al verle de aquella forma, se extrañó y le preguntó por qué estaba de tan buen humor.

-¿Buen humor? ¡Estoy radiante! -contestó.

-Tú me explicarás el motivo -exigió ella.

-Es mi jefe, que le ha ganado el pobrecito al ajedrez a uno de mis compañeros de trabajo, ese es el motivo de mi felicidad.

-Me parece un absurdo que te alegre hasta ese extremo una cosa así -dijo ella.

-Pues lo que yo me alegro no es nada para lo feliz que se ha sentido el compañero que ha perdido...


28 de abril de 2011

El Envidiado Amor

El amor es la faceta más
importante de la cultura humana y
la más envidiada por las otras.

El Autor



El doctor psicoanalista Alberto Gordo cumplía 87 años y en casa de su hijo Felipe se estaba celebrando el cumpleaños.

Tras la comida, los hombres en una habitación y las mujeres en otra, se dedicaron a hablar de sus temas. Joaquín, otro hijo del doctor Gordo y político de izquierdas, advirtió la inquietud y melancolía de su hermano Olegario y le soltó la siguiente pregunta:

-¿Qué te pasa, Ole? Te veo pálido y nervioso.

-Sí -dijo su padre-, yo estaba a punto de decirlo también. Quizá algún complejo pugna por resolverse pero su psiquismo no es capaz de transformarlo en uno nuevo y menos traumático.

-Yo sé lo que le pasa -dijo entonces el hijo mayor de Felipe.

-Cállate, por favor, Ignacio -dijo Olegario.

-Tranquilo, tío Olegario, estamos en familia. Lo que sucede es que por fin nuestro soltero empedernido se ha enamorado.

-No tienes que avergonzarte por eso, Olegario -dijo el anciano doctor. Es una reacción natural en los individuos humanos. En realidad no se trata más que de una transformación en un sentimiento tolerado socialmente del deseo instintivo del niño de devorar y alimentarse de todo lo que encuentra a su paso.

-Sí -dijo Olegario- probablemente, papá. A propósito, Felipe, dile a tu esposa que la salsa estaba buenísima.

-¡Pero si no has probado bocado, tío Olegario!

-El hombre, como perteneciente al sexo dominante, finge un sentimiento de espiritualidad únicamente como señuelo para que la mujer haga sin rechistar el trabajo del hogar -dijo el marxista Joaquín.

-Pero yo no quiero ahorrarme ningún trabajo, al contrario me convertiría en su mayor esclavo si con ello consiguiera el amor y la atención de esa mujer, de modo que tu teoría no se aplica a este caso.

-El amor sexual, tío Olegario -dijo su sobrino, que era sacerdote-, es sólo el producto de la tentación del demonio, que quiere la perdición de los hombres al entregarse a la fornicación.

-Pero yo no quiero sólo su cuerpo sino a ella entera y si me falta su alma tampoco quiero su cuerpo...

Entonces intervino Felipe, el anfitrión, eminente y docto científico, diciendo con una amplia sonrisa perdonadora:

-Ya basta, familia, el amor tiene, en realidad, una explicación sencillísima. Se debe a una sobreproducción por parte de las glándulas suprarrenales de adrenalina y noradrenalina lo que está provocado a su vez por una orden del hipotálamo en el momento en que se hace la elección amorosa, producto de un proceso en que intervienen recuerdos y preferencias de la niñez. No hay nada misterioso en este mundo...

-¡Felipe! -tronó la voz de su esposa en la habitación de al lado- ¿Has usado mi regalo de aniversario de boda para limpiar el microscopio? ¡No tienes ni un gramo de romanticismo!

-No, Alicia, no es eso -contestó él científico con algo de vergüenza a su esposa-, al fin y al cabo no son más que unos calzoncillos...

27 de abril de 2011

El Origen de Nuestros Pesares

Más allá de las sombras del umbral del tiempo, en los abismos ocultos y herméticos de los límites del universo, la nada se extendía y reinaba sobre un erial más ancho que un millón de mundos. Pero también habitaba allí un aire, un hálito, una veleidad reflexiva de la nada que se agitaba en el vacío y daba luz a efímeras ensoñaciones.

Tras millones de años de hastío y contemplación, este aliento de la nada sopló para ver fuera de sí y vio el espacio. Contempló su infinita extensión y le inspiró una poderosa ansia de libertad expansiva. Pero una duda le atormentaba: ¿no seguiría viéndose a sí mismo, no sería ese ancho espacio otra ensoñación?

Miró en su interior y se preguntó qué tenía que encontrar para asegurarse de que realmente existía algo fuera de él. Dedujo que sólo compartiendo ensoñaciones con un no-yo llegaría a la evidencia que deseaba.

Durante siglos vagó entre las simas del umbral buscando en vano el no-yo. Hasta que halló a lo lejos una llama o luz etérea que oscilaba. Sopló en aquella dirección pero la luz se extinguió. Sin embargo, el hálito intuyó una presencia. Se hizo de más aire y preguntó a aquello que intuía si quería compartir sus ensoñaciones con él.

Al instante tuvo una espantosa visión de retorno a la nada que le parecía provenir de la voluntad de lo-otro. Entonces huyó horrorizado hasta el otro confín del umbral. Allí dejó de sentir la influencia maligna de aquella voluntad, pero creyéndose solo en el espacio con la única excepción de aquel aliento de destrucción, inclinó la cabeza hacia abajo y, acongojado por el más hondo abatimiento, resopló y, gracias a eso, apareció el Universo, triste mundo poblado de dolor y soledad donde hasta lo más real es sueño pasajero.


26 de abril de 2011

Despistada e Irritada


-¡Mira, mira la luna...! ¿No te parece sobrecogedora?

-No seas simple, Juan. Por supuesto que sobrecoge. Tiene 3576 kilómetros de diámetro.

-Tienes razón, Eva, soy tonto. Al fin y al cabo 3576 es un número muy bonito.

-¡Juan! ¡Otra vez con eso! ¡Te prohibo que compres otro número para Navidad...!

-De lo que te hablo es del amor...

-¿Y qué relación tiene la lotería con el amor?

-¿Querrás que hablemos de la luna o no?

-Ni hablar, el paisaje es demasiado bonito para que nos dediquemos a hablar del cristal del automóvil.

-¿Quieres que te baje la luna?

-No seas cursi.

-Te estoy hablando de la ventanilla...

25 de abril de 2011

Simplemente Detergento

"Hola, amigos. En mi licenciatura de Bioquímica conseguí la máxima puntuación de mi promoción. Soy doctora en Microbiología y trabajo para el Massachusset Institut of Technology. Pero no quiero hablar ahora de mi trabajo, sino de algo más apasionante.


"Sin exagerar nada, desde que me hablaron del detergente Detergento, apenas siento paz interior esperando con ansiedad el momento de volverlo a utilizar, estoy loca por ir a casa de las amigas a contarles lo blanca que me queda ahora la ropa y, en fin, me he convertido en una más de los cientos de miles de amas de casa que ya dependen de él.


"El potentísimo efecto del esteatato de sodio elimina todas las manchas hasta no dejar rastro. Nunca más tenderás ropa a la que todavía le queden manchas.


"Dios crea al hombre y le insufla aliento, pero éste traiciona al Creador. ¿No habrá nada que limpie su mancha? ¡Sí, Detergento!


"Detergento y su gama de productos de limpieza extienden el nuevo mensaje por el mundo. Alégrate, humanidad porque después de tantos siglos esperando, el Reino de los Cielos ha llegado y está en el supermercado, en la sección de productos del hogar.


"¿Te preocupa la limpieza de la Política, el Periodismo o la Economía? ¡Detergento!

"¿Te gusta el juego limpio en el deporte? ¡Detergento!

"¿Necesitas un lavado de estómago urgente y no puedes ir al médico?¡Detergento!

"¿Tienes dinero negro y quieres lavarlo? ¡Detergento!

"¿No tienes blanca y ves el futuro muy oscuro? ¡Detergento! ¡Detergento! ¡Detergento!


"Nada de lavados de cerebro: te digo la verdad. Detergento es realmente todo lo que necesitas. No te cases con otro, cásate con Detergento. Detergento también puedes encontrarlo en farmacias, estancos, librerías, concesionarios de automóviles, tiendas de colchones, de electrodomésticos, de alimentación, en estaciones de servicio y, si quieres, te lo trae el repartidor de butano, el panadero, el revisor del contador de la luz o el que trae la propaganda electoral en época de elecciones.

"Además, no te vas a gastar un euro en instalarlo, nuestros técnicos lo atornillarán perfectamente a la tostadora sin cobrarte nada..."

24 de abril de 2011

Palabras


El claustro de profesores hacía diez minutos que había terminado la sesión pero una joven y un joven continuaban sentados a la mesa. Ella era una atractiva profesora de matemáticas, que hablaba abundante y ávidamente y él un profesor de música, que la miraba de hito en hito.

-Así que el lenguaje humano -decía ella- es tan rico que puede expresarlo todo, por lo que aquello de lo que no somos capaces de hablar se puede decir sin escrúpulo alguno que no existe. ¿Está de acuerdo conmigo, José?

El profesor contestó con aire de perplejidad:

-Perdone, ¿en qué he de estar o no de acuerdo?

-¡No me estaba escuchando! ¿En qué estaba pensando?

-Estaba pensando en usted. Pero no me pregunte qué cosas porque es imposible encontrar palabras que den una idea exacta de ellas. Sólo le puedo decir que son tan bonitas que estoy como flotando.

Ella se quedó sorprendida y sin saber qué decir, embargada súbitamente por una ternura imposible de expresar.

23 de abril de 2011

El Maníaco

Cuando descubrimos el saltamontes en la ventana, mi madre, mi padre y yo intentamos atraparlo. Pero saltó al sofá; de ahí saltó al televisor y del televisor a la estantería. De la estantería saltó a la cara de Perico, que estaba algo trastornado pero que era como de la familia. Mi padre se lo quitó de las manos, lo puso bajo su pie y lo aplastó. Perico se estremeció al ver este gesto y comenzó a llorar.

-¡Lo has matao! -le gritó a mi padre.

-Hay que mantener la casa limpia -dijo mi padre.

Perico recogió el cadáver del insecto y se dispuso a salir de la casa.

-¿Qué vas a hacer? -le dijo mi padre.

-Enterrarlo.

-Eres un maníaco -dijo mi padre.

-Maníaco tú -respondió Perico.


22 de abril de 2011

Los tres Aristócratas


Tres personajes italianos de antigua ascendencia aristocrática dedicaban las tardes a aparecer en un espectáculo televisivo comentando los ecos de sociedad.

Tan ricos eran que no cobraban por ir a la televisión. A pesar de ello en ciertos círculos se mostraba indignación por el cinismo de estos individuos, que hablaban con orgullo de la vida fácil y frívola de los de su clase y mostraban desprecio hacia la de los demás sólo porque era un punto más dura.

Como su espacio duraba una hora y media, muchas veces tenían que servirse de temas alejados de los propios del programa para no quedar en silencio.

En cierta ocasión, afectando un elegante horror hacia el sufrimiento humano, hablaban de la poca cabeza de aquellos "pesados" que se habían divertido haciendo sufrir a la "servidumbre".

-En casa siempre hablamos del cascarrabias del "tito", que en el 1106 mandó ahorcar mil siervos para paliar el hambre en su condado -dijo Alessandro. La lógica era aplastante: "menos bocas, más comida para el resto", pero sin duda que aquello le estropeó el estómago a los que quedaron para contarlo...

-Lo más inhumano que he oído en mi vida es lo que se hacía en el circo romano. Echar personas a los leones para divertir al público -dijo Dario. Pese a todo, reconozco que es un placer ver comer a gusto a un animalito cuando le damos la comida.

-Amigo, es que el mundo del espectáculo es feroz -contestó Alessandro.

-Más inhumano incluso que eso -dijo Valentino- fue la persecución de las brujas por la Inquisición. Imagínate si quemaran a mi mujer, que se desmaya cuando el agua de la ducha sale demasiado caliente.

-Tranquilidad, tranquilidad -dijo Alessandro-, nosotros lo más próximo a una acción inhumana que podemos temer es que nos expliquen un chiste...

Una tarde, por variar de forma divertida el esquema normal del programa, se invitó a Alessandro a manejar una de las cámaras del plató en lugar del operario que lo hacía habitualmente mientras Dario y Valentino continuaban exhibiendo sus habilidades conversadoras ante el telespectador esta vez en una encomiástica referencia a la guillotina.

Todo el mundo notó que la experiencia no agradó a Alessandro, aunque la mayor parte del protagonismo de la tarde la estaba teniendo él, pues no dejaban las cámaras restantes de sacarle en su nuevo menester desde todos los ángulos posibles, porque, pasados poco más de treinta minutos, se confesó agotado y abandonó los estudios.

En el siguiente programa le felicitó Dario por su trabajo de la víspera asegurando que les había sacado muy favorecidos.

-Amigo Dario -respondió Alessandro- el trabajo de ayer tiene que pagármelo bien esta cadena o Lenin va a acabar pareciendo a mi lado una ancianita ultraconservadora...

21 de abril de 2011

La Ocasión perdida de Judas


Judas Iscariote dejó caer sobre las otras bolitas colgantes la del extremo derecho que al chocar contra las otras provocó el movimiento de la del extremo izquierdo, que al volver a caer sobre las otras bolitas transmitió a su vez el movimiento a la que lo empezó todo. Se abrió la puerta y apareció Pedro, que volviéndose por un momento de nuevo hacia afuera, dijo:

-Magdalena, que no me moleste nadie ahora.

-Bien, señor -se oyó que contestaba Magdalena, la secretaria.

Entonces se aproximó a Judas y le dio la mano con cierta repugnancia.

Mientras se sentaba al otro lado de la mesa, le dijo:

-Siento la espera. Los imponderables de siempre. Mira, Judas, te diré brevemente para qué estás aquí. El Presi quiere hacer una excepción contigo y darte una nueva oportunidad. Es consciente de que el éxito de esta empresa no habría sido posible sin lo que llegaste a hacer tú. No es plato de gusto ser traicionado por un poco de dinero pero reconoce que aquel fue un año malo para todo el mundo. En resumen, te readmite en la empresa, pero sólo mientras tanto le demuestres que no sigues siendo un traidor. ¿Aceptas el compromiso?

-Acepto -respondió Judas.

-Mañana a las 8:30 de la mañana te diriges a esta sección -Pedro le alargó una cartulina plastificada con una pinza.

Y dúchate y cámbiate esa ropa de mendigo, hombre, que apestas...

Judas cogió la mano de Pedro y comenzó a estrujarla con las dos suyas y a besarla diciéndole:

-Gracias, Pedro, gracias. No sabes lo mal que se pasa viviendo en la calle congelado por el frío o asfixiado por el calor y pasando más hambre que si tuviera un candado en la boca.

¿Puedo hablar con don Jesús?

-Te está escuchando por el interfono.

-Don Jesús, no le defraudaré, seré fiel a la empresa hasta la muerte. Al final me tendrá por el mejor de sus empleados. Y no sólo no le volveré a traicionar sino que le aseguro que nadie va a poder hacerlo estando yo aquí. ¡Lo juro por...!

Pedro frunció el ceño en ese momento y preguntó:

-¿Y cómo piensas conseguir eso?

Judas se acercó a Pedro y bajando la voz, le respondió:

-Me convertiré en amigo de aquel del que sospeche y, cuando me confíe sus secretos, lo denunciare.

20 de abril de 2011

Exiliado cubano

-Los organismos pluricelulares -dijo el profesor Derecho- quizá aparecieron por primera vez en el interior de colonias de protozoos unidos por simbiosis en las que cada uno de ellos estaba especializado en una función diferente con la que beneficiaba al resto. Esto explicaría que nosotros los humanos estemos compuestos de células microscópicas, cada una de las cuales tiene su propio núcleo y se comporta con cierta independencia como si se tratase de un auténtico protozoo.

Un alumno levantó la mano entonces y dijo:

-Profesor, ¿entonces, los seres pluricelulares surgieron por una especie de socialismo biológico?

El profesor Derecho, cuya aversión hacia la ideología marxista era célebre por ser un exiliado cubano, contestó malévolamente:

-Uniendo células sometidas a la dictadura del proletariado no conseguiríamos una maravillosa mano sino un callo enorme.


18 de abril de 2011

Fútbol mejor que Cultura

Las estrepitosas conversaciones alrededor de las mesas cesaron cuando la maza del presidente golpeó la barra del bar varias veces y dijo:

-Este club de alta cultura tiene el honor de invitar a dar una charla a nuestro miembro, Sinesio Botella de Jerez, locutor famoso de la radio local al que, sin más presentaciones, cedo la palabra.

Los asistentes aplaudieron mientras un hombre corpulento de unos cuarenta y seis años se levantaba de la mesa que compartía con otros dos hombres y avanzaba con parsimonia hacia la barra del bar.

Alzó la mano para hacerlos callar y comenzó:

-Disculpad si mi discurso está algo deslavazado pero es que lo escribí totalmente sobrio. No encontré un bar que me fiara hasta las seis de esta tarde. Y es que sin tinto al lado es como si la pluma no pudiera escribir.

"Dicen que en el vino está la verdad y también lo está en este dicho aunque no sea vino. Por eso el verdadero filósofo somos nosotros los bebedores, que en un trago que nos devuelva el placer de la vida descubrimos más sabiduría que en la Crítica de la Razón Pura y en el Tractatus Logico-philosophicus juntos. El filósofo de quien más aprende el borracho es Epicuro y de quien menos, Tales de Mileto, que decía que todo en el Universo era agua, fluido tan poco atractivo para nosotros. Si hubiera dicho que era vino tinto o ginebra, disfrutaríamos de su pensamiento como los amantes del chocolate del cuento de Hansen y Gretel.

"Según algunos, en cambio, también en el vino está la mentira, pues engaña a nuestra razón y a nuestros sentidos, el disimulo, pues seduciéndonos con sus encantos nos encamina a la ruina física y mental, el error, pues es violento sin causa, y la torpeza, pues nos avergüenza. Según éstos, cada vez que nos trae el paraíso es un paso que nos acerca al infierno y, por ello, el vino miente más que dice la verdad. No negaré que hay un tipo de vino falaz y que es el responsable de que el nuestro lo acabe siendo y me refiero al mal vino de los demás.

"Es éste el vino que bebo más, el que arruina mi salud, el que me hace violento y me enseña a avergonzarme. Es el vino por cuyo motivo bebo el nuestro, que si mata, es en la mezcla con el otro.

"El vino tiene virtudes y defectos. Es el principal enemigo de la Historia y, como el Marxismo, aspira a su fin porque con él se nos olvida hasta lo que ha ocurrido hace una hora. Enternece al bruto, al que hace llorar, y alegra al triste. Ahorra provisiones en los hospitales porque, cuando los borrachos nos hacemos una transfusión, ha de ser de vino y no de sangre.

"Si veis a un hombre borracho tambalearse, no es porque pierda el equilibrio sino por el oleaje de su interior y si pierde la consciencia, no es porque haya bebido mucho vino sino porque el vino ha bebido mucho al hombre.

"Para terminar, lanzaré un brindis, no importa cuantas veces nos hayamos bebido ya nuestras copas esta noche. Llenémoslas, pues, de nuevo y, puesto que no hacemos en todo el día otra cosa que brindar y brindar, brindemos ahora por el brindis. A la salud del Brindis, Caballeros."

Empinó su copa y la apuró, saludó a la concurrencia, agradeció con gestos los aplausos y cayó de bruces.

El barman, cuando Sinesio Botella abandonaba minutos después el bar sujeto entre tres, hablando con el presidente dijo:

-Hay que volver a ser peña de seguidores, Presidente, si se pierde, no importa, mañana se puede ganar. Pero lo de la cultura no tiene ni pies ni cabeza -y poniendo énfasis en su entonación, terminó:- Los pocos que vienen ahora están bebiendo más que nunca...

-¡Eso es lo que quieren las multinacionales -dijo el Presidente-, que estemos tan entretenidos con el fútbol que no tengamos tiempo de saber quién fue Fuencislo Chávez!

-Futbolista de nuestro pueblo...

-¡Es verdad, Mauricio, qué lapsus! Pero de todas formas hace tanto tiempo que jugó que ya es cultura.

17 de abril de 2011

Cómo hacer reír


Dialogando entre sí el Gran Computador y su Unidad Asociada 2, decía un día el primero:
-He leído 40.000 tesis sobre el humor. Además me he asesorado con los mejores humoristas del mundo. Además he comprobado las reacciones cerebrales ante una selección de 800 chistes elaborados por la imaginación popular. Además he aprendido a hablar con 30 acentos graciosos distintos. Finalmente he fabricado el chiste científicamente perfecto y se lo he contado a un andaluz de Dos Hermanas. El resultado ha sido ausencia de reacción. El individuo no ha removido su coerción interna, por lo que no ha habido ahorro energético ni, por tanto, descarga en forma de carcajada. ¿Qué habrá fallado?
-Tenías que haber utilizado además el gas de la risa -contestó la Unidad Asociada 2.

13 de abril de 2011

El hombre más inteligente del año

El año 546 después del Gran Computador, recibió el Premio Nube a la inteligencia humana un papión de Guinea por su meritoria labor de descalabrar con una rama a un compañero de manada que intentó acercarse a él para despiojarle. Según dijo el portavoz del Tribunal que falló el premio, ese año se había decidido premiar a un mono porque era imposible que se encontraran mayores muestras de inteligencia entre los humanos, que no habían querido evitar la guerra que hubo entre los Euros de la asiática Euria y los cómicamente llamados Céntimos, que al final la perdieron, como todos esperaban.

Durante la ceremonia de entrega del premio lanzó ensordecedores gritos, corrió por toda la sala y se encaramó sobre las cabezas de los respetables asistentes, nada que no fuera tradicional en ese acto, según apostillaban los maliciosos. La retransmisión televisiva del evento tuvo que interrumpirse, durante minutos, porque el galardonado clavó su puntiaguda dentadura en el brazo de un cámara.

A su vuelta a la manada, se le veía a menudo sentado de espaldas a los otros babuinos y con la mirada vuelta hacia las imágenes de su mente. Quizá se acordaba del honor recibido o quizá de la mandrila que obtuvo el Premio Nube en su versión femenina y que le dio un violento mordisco en la cara.

12 de abril de 2011

Tú también caerás...


Desde el control de grabación gritaron:

-¡Se acabó!

El doblador se quitó los auriculares. A su encuentro fue el director de doblaje y le dijo:

-Has estado estupendo. En serio. Será un buen anuncio.

-¿Sólo un buen anuncio?

-Ya no estamos a principios de siglo, Pedro. Hoy en día ya no se estila el cinismo materialista. Ahora hace más gracia el humor humanista. Si te hemos contratado es porque este producto sólo despegará comercialmente si atrae a los jubilados. No necesito decirte que, cuando más, el spot quedaría a doce puestos en popularidad de ese anuncio que está ahora en boca de todo el mundo.

-¡Cómo odio ese anuncio! -dijo el doblador. ¿Te acuerdas de aquella fruta que daba alaridos mientras era asesinada o del lama budista del que nos reíamos porque no era capaz de reencarnar en un automóvil?

-Me acuerdo, yo también soy muy mayor.

-Pues aquello era humor de verdad. Los anuncios de ahora parecerían entonces insoportables ñoñerías.

Nos reiríamos de ellos, no con ellos.

-Estamos acabados, Periquín...

Pedro fue caminando hasta su casa. Su nieta le dio un beso al llegar.

-¡Ay, ay! -dijo él- ¿Qué quieres de mí que me has dado un beso?

-Nada, abuelo, no seas materiaca.

-Venga, prepárame un plato de gula del Norte.

-Abuelo, vas a coger Alzeimer. ¿No te acuerdas de que la gula del Norte se ha extinguido?

-No me hables más de Ecología... Entonces prepárame una pizza, ¿o también se han extinguido las pizzas?

-Abuelo, cocina mediterránea, no comida basura, eso es lo que recomiendan los médicos.

-¡Qué es esto! -gritó agria y amenazadoramente- ¿La Casa de la Pradera?

-No es La Casa de la Pradera, abuelo, la realidad es como es. La gula del Norte se ha extinguido, como otras miles de especies, y la pizza es perjudicial para la salud. De todas formas, no puedo prepararte la cena porque voy a salir con los amigos. Te estaba esperando pero ya me voy. Adiós, abuelo.

-Siempre me dejan solo -pensó, y sentenció:- El destino del Hombre es la soledad.

-¿No necesitas nada, abuelo? -dijo su nieta desde la puerta de la calle.

-¡Cuando necesite algo, te lo pediré, estúpida! -le gritó fríamente, enfadado por la interrupción de lo que consideraba sus altos pensamientos.

11 de abril de 2011

El Gran Secreto del Maestro




El druida Defenderín venía de vuelta de deshacer el encantamiento del malvado Psicopatatín contra el honesto y valiente caballero Psicopatatán, cuando lo encontró Tengounapreguntorix, su discípulo.

-Maestro, ¿cuándo vas a decirme la ley suprema moral, la que sólo el hombre de conocimiento más alto consigue alcanzar? Hace mucho tiempo que me la estás prometiendo y siempre dices que es demasiado pronto para que yo la conozca. Ya he aprendido todos los secretos del druida y es hora de que me conviertas en un maestro.

-Ten paciencia, Tengounapreguntorix, pronto, muy pronto voy a hacer un viaje a Irlanda y tendrás que suplir mis funciones durante un año. Será en el momento de partir cuando te haga un sabio supremo haciendo que conozcas esa ley.

Pero, escondido en el hueco de un roble, espiaba un hermoso elfo enamorado del joven aspirante y, agitando los dedos de su mano, lanzó al viejo Defenderín un impulso, el de bueno, pues se lo digo ya, total un mes antes o después...

-Tengounapreguntorix, tienes razón, ya has esperado más de la cuenta. Esta es la ley suprema de la moral: no hay nada inmoral, todo está permitido.

-Entonces, maestro, ¿nadie es malo?

Y el maestro contestó, tras retorcer los ojos hacia el cielo afectando impaciencia:

-Claro que sí, Tengounapreguntorix, pareces tonto: todos los que acusan de inmoralidad a alguien lo son.

-¡Pero maestro...!

9 de abril de 2011

El Escepticismo del Gran Computador



Mucho tiempo dedicó el Gran Computador a estudiar los hechos que no respetaban la gramática: objetos dotados de vida, como la Casa Agramatical, fluidos faciales azules, contactos con otros mundos, fantasmas, auto-exorcismos y otras piedras de escándalo.

Le animaba el razonamiento de que sólo las excepciones eran reales, por lo que no era imposible que muchos de estos sucesos, cuya realidad negaban precisamente porque eran excepcionales, también lo fueran. No obstante, no llegaba a tener nunca una certeza absoluta y se olvidó de ellos.

Sin embargo no abandonó el estudio de las excepciones. Profundizó en las desconocidas diferencias entre dos clones idénticos, investigó incluso en qué podían desemejarse dos moléculas reales de agua y nunca encontró nada demasiado importante.

Finalmente tuvo el prurito de conocer qué tenía él de excepcional si todas sus piezas estaban fabricadas en serie, a parte de que era el ordenador con mayor número de ellas.

-Sólo me diferencian unos cuantos fallos de fabricación y la suciedad acumulada -se dijo con su monótona entonación acostumbrada y concluyó-: Sería una petulancia tenerlo en cuenta.

Y, en adelante, consideró a las personas como seres de una insoportable afectación.

6 de abril de 2011

Diálogo en la 5ª Dimensión


El Yo se entretiene un poco y divierte un poco contactando personas en la dimensión cuatro dimensiones.

El Yo pregunta qué son personas son.

El Yo contesta personas son obstáculos móviles del planeta Tierra son.

El Yo no se ocupa de cosas triviales cosas y, si fuera el tú, haría tareas de valor más.

5 de abril de 2011

Espectros

Desde muy joven fue un obsesivo coleccionista de supuestas fotografías de espíritus. Deseaba con vehemencia ver uno con sus propios ojos y comunicarse con él. Pero a pesar de sus numerosas tentativas experimentales, nunca lo conseguía y se iba desengañando cada vez más.

Un día, mirando una de aquellas fotos en la que se veía una mancha luminosa, se dijo que la vida era apenas aquello, la foto de un espectro observada con ávido interés por un cazafantasmas sin suerte, y que todo era vanidad, como dice el Eclesiastés. De modo que los espíritus huyeron siempre de él y él siempre se esforzó en vano por manifestarse entre ellos. Finalmente pudo ver un espectro a penas formado al que, sin embargo, no pudo sacarle una sola palabra. Aquel semi-éxito le deprimió aún más.

-¿Para qué me he pasado la vida conservando esas fotos falsas -pensaba- si cualquier foto es la de un fantasma? ¿Para qué he perseguido a esas criaturas durante tanto tiempo, si cualquier fantasma es como una foto?

Viendo que su afición le había hecho un solitario y que había fracasado en todo, cayó en la melancolía. A veces, ver su imagen reflejada sobre una superficie líquida le traía a la memoria lo irreal de su existencia.

-¿De verdad soy yo la realidad, o lo es ese reflejo? -se preguntaba en esas ocasiones. La vida es como un submarino bajo un mar de convenciones o como un búnker hecho de patrañas.

Pero entonces sintió el tacto delicado de una mano sobre su hombro...

4 de abril de 2011

El Vecino Solitario

Estaba harto de los vecinos. Siempre con sus murmuraciones, siempre mirándole como a un loco cuando pasaba cerca de ellos. ¿Es que no sabían ya de sobra, porque se lo había confesado él mismo, si bien telepáticamente, que era de otro planeta? ¡Qué gente más rara! Cada vez que pensaba en ellos se ponía nervioso. Era mejor estar concentrado en su trabajo dando vueltas y más vueltas a sus brazos. Pero hoy no era día de trabajar. Era domingo y no había nada que hacer... ¡Tal vez sí! Fue rápidamente a su escritorio. Sacó una hoja en blanco.

Hacía ya tiempo que no lo practicaba. Se sentó frente al papel y con la mirada perdida aguardó muy concentrado. Al poco el sudor manaba de su cara y su cuello. Parecía que aquello no acababa de llegar.
De pronto notó cómo se le cerraba involuntariamente un ojo mientras era presa de temblores. Enseguida comenzó a salir de los poros de su rostro un fluido espeso y azul. Casi mecánicamente, se dejó caer sobre la mesa. El fluido se incrustó contra el folio y salpicó en derredor.

Tambaleándose levemente llegó al cuarto de aseo. Los sucesivos enjuagues no impidieron que su piel conservara un tenue matiz azulado. Algo inquieto, asomado al balcón, contó calvos mientras se fumaba un cigarrillo. Volvió al escritorio y contempló el folio manchado artísticamente de azul. Si su anatomía se lo hubiera permitido, se habría dado unas palmaditas en la espalda. Una vez más, lo había conseguido.
Pero lo cierto era que ya tenía muchos como ése. Para ser sinceros, había dejado de ser divertido hacerlo. ¡Menos mal que ya sólo quedaba un día para volver a dar vueltas a los brazos!

3 de abril de 2011

Rumbo a Psiquia

Un niño de unos once años, sentado en la cama, miraba hacia uno de los ángulos del dormitorio mientras hablaba dirigiéndose a un supuesto ser invisible al que llamaba con un nombre que sonaba a medicamento. En otra parte de la casa, dijo una mujer:

-Ya está el niño hablando solo otra vez. ¿Sabes que me ha pedido permiso para ir a otro planeta?

Un hombre que leía distraídamente el periódico dijo sin levantar la mirada del mismo:

-Dile que sí, si no quieres que se vuelva loco. Que viaje, que viaje...

-¡No sé si has perdido la cabeza o es que dejas en el cuartucho en el que pasas consulta las pocas ganas que tienes de preocuparte por los demás...! -gritó entonces ella con enorme furor.

Pelo Verde -2ª PARTE

-¿Por qué dice eso? -me preguntó, descolocado por completo.

Entonces expuse con ostentosa delectación cada uno de los detalles nimios de los que había extraído mi conclusión.

-No, no, amigo mío -me dijo- no hay nada de lo que usted piensa detrás de las cosas que ha observado. La palabra teléfono me recuerda únicamente cuando tropecé y caí en la calle y me fracturé un dedo de la mano izquierda por ir distraído hablando con un móvil y, por puro reflejo, cuando la oigo me tengo que frotar la parte del dedo en que sentí el dolor en aquella ocasión. Cuando dice "erótica" es la señal de que va a seguir algo interesante, es por eso que hago una línea para separar en mis apuntes lo que va a decir de lo que ha dicho: no porque en mi inconsciente aparezca el recuerdo de supuestas líneas eróticas. Y por último, si como usted dice, me he ruborizado, debe haber sido por vergüenza ajena. Usted ha dicho, eso no se lo niego, "Lo poco que tal vez me cabe saber de todo esto es la razón de por qué el teléfono me pone... nervioso". Pero usted no se ha dado cuenta de que su inconsciente le ha hecho pronunciar de forma tan extraña poco que tal y cabe saber de que, quizá con la excepción de usted, todo el que le escuchara podría haber entendido claramente coqueta y cabeza verde. Por eso, cuando se ha detenido en me pone he pensado en sus depravados gustos y me ha dado muchísima vergüenza...

-¡Qué bien te has escabullido, perro maldito! -pensé yo. Pero seguro que tienes algo muy sucio detrás de ese traje limpio y reluciente...

Sin embargo, descubrirlo me habría llevado mucho tiempo y, como el de la consulta no era precisamente barato, cuando descubrí que mis fantasías procedían de haberme enamorado a los diez años de una niña con un lacito verde en el pelo, me sentí más tranquilo e interrumpí la terapia para no volver nunca más.

Fin del cuento
Pelo verde

2 de abril de 2011

Pelo Verde -1ª PARTE

A la edad de 43 años comencé a sentir un extraño interés por las películas de marcianos y por los relatos sobre platillos volantes en general. Incluso me veía en sueños a bordo de uno de ellos que tripulaba suavemente un grupo de marcianas verdes. Estos hechos me empezaron a preocupar un tanto y decidí ir a un psicoanalista. Su ayuda resultó al final eficaz pero la suficiencia con que aquel individuo habló de mi vida sexual fue humillante para mí.

El primer día me hizo un test de asociación de ideas. Basándose en las respuestas, sacó la conclusión (lo confesaré, acertada) de que sentía una profunda atracción hacia las mujeres con el pelo teñido de verde. Al preguntarle cómo lo había adivinado me recordó que la palabra pelo, propuesta por él, me había sugerido manos manchadas de pintura verde. Y añadió:

-Créame, querido amigo, no hay nada más vulgar y predecible que una mente acomplejada. Llena de complejos pero vacía, ¿entiende?

Aquello me pareció un asalto a mi dignidad y me propuse, llevado por el resentimiento, llevar a cabo yo mismo ese tipo de observaciones con él, a modo de venganza.

Me dediqué, pues, a estudiar todos sus gestos y un día me di cuenta de que tenía la costumbre de tocar con la yema de su índice derecho la juntura membranosa de dos dedos contiguos de su mano izquierda. Pensé que aquello debía ser un gesto inconsciente de índole sexual. Y algo después despertó mi intriga advertir que este gesto de frotamiento de, digamos, el entrededo se producía siempre que yo pronunciaba la palabra teléfonoLa sospecha que había comenzado a albergar se vio incrementada ante el hecho de que cuando yo usaba la palabra erótica, él dibujaba una línea con su lápiz. Por eso, cuando a propósito deslicé en la conversación la expresión el teléfono me pone y añadí nervioso sólo tras una larguísima pausa que hice para hacerle creer durante ese tiempo que iba a pararme ahí, no me extrañó nada verle enrojecer, momento en que salté de mi asiento y le dije entre ufano y compasivo:

-Siento que su vida sexual no sea lo satisfactoria que quiere usted aparentar. Búsquese un especialista que trate su problema, mucho más grave -añadí- que sentir atracción hacia un color de pelo extraño.

-¿Por qué dice eso? -me preguntó descolocado por completo.

1 de abril de 2011

La Chica Yeyé

Según me dijo aquel hombre de Murcia que conocí en una humilde tasca de Puente Tocinos, la chica de Madrid era muy moderna y muy yeyé, aunque cinco años mayor que él. La conoció paseando por las Ramblas después del trabajo una tarde de verano.

Cree que le atrajo lo ingenuo que era y su fuerza, propia de un obrero de una fábrica de piezas para camiones. Pero, me dijo él, en el fondo "lo que ella quería era un finolih".

El intentó por todos los medios ocultarle que no había conocido a ninguna mujer antes. Si ella lo sabía, posiblemente perdería el interés por un "sagal" que apenas hacía dos años que se afeitaba.

-Habla, habla, me gusta la forma en que lo haces -le decía Elisa, la chica de Madrid, al señor Manolo, el "zagal".

Y Manolico seguía con su cháchara optimista:

-Lo' Pegaso son una cosa fenomene', fenomene', chiguita, ha'ta lo' inglese', ¿sabe' lo que son lo' inglese'?, le compran camione' a lo' e'pañole'. A mí me parese que, con poco' produtto' me' como e'te, E'paña se puede converti' en una potensia mundie'.

Por la noche estuvieron demasiado poco tiempo siendo cariñosos. La culpa según Manolo fue de él. "Lógico", me dijo. Cuando acabaron, se vistió porque tenía que marcharse, pero ella siguió sentada en la cama.

Estaba enfadada, pero Manolo lo supo mucho después, reflexionando sobre las cosas que dijo.

Él en cambio hablaba y hablaba de sus inquietudes:

-Si e'te sol tiene tanto' planete' arrodeao' y hay millone' de e'trelle' que son tamién sole' ¿por qué vamo' a e'tar solo' en el Universo? Pensandolo bien pensaico , tiene que haber mucha' e'pesie' inteligente' ademe' de la nue'tra...

Ella le dijo entonces una de esas cosas que tuvo que pasar mucho tiempo hasta que Manolo comprendiera que fueron dichas con un poco de mala intención:

-¡Que coeficiente más grande tienes!

-No me lo he medío -le contestó él- pero creo que tiene que tene' por lo meno' veinte sentímetros.

Entonces, harta de sus tonterías, le pidió que se fuera porque quería dormir. Al día siguiente ya no la encontró en aquel apartamento ni en ninguna parte.

El chiste de Manolo me hizo reír, pero él enseguida me dijo tristemente que en aquel tiempo era muy ignorante y que fue probablemente por esa metida de pata que la perdió.

-¿Cómo iba a saber yo que el coefisiente lo teníamo' la' persone' en la cabesa? -me dijo con amargura.

Instancia al Ayuntamiento


A la Exma. Sra. Alcaldesa:

Joaquín Pérez Libertad, con domicilio en la calle La Gabardina. Sexo:Varón. Edad:40 años. Profesión:Farmacéutico. Estado Civil:Casado.


EXPONE:

Que ha llegado a la conclusión de que estaba en un error cuando se negó a asistir al espectáculo musical del gran cantante Roque Plano. Además, que no estaba en sus cabales, debido a un exceso de autoestima, cuando dijo en público del señor Plano que tenía el cerebro de vacaciones y que se arrepiente de no haber ido, como han hecho todos los que son alguien en el pueblo, a dar la mano a la estrella.


SUPLICA:

Que no le multe la Policía Municipal por detalles insignificantes, ni le hagan esperar tanto cada vez que va al Ayuntamiento, ni se lleve la grúa su coche sin estar mal aparcado, pues sabe que todo esto le sucede ahora por ser Su Excelentísima Persona, seguidora del susodicho cantante, gusto que, ahora sí, me atreveré a alabarle. Además suplica que esta noche no le haga verduras para cenar, pues está sinceramente arrepentido, como ha dicho.


Documentos acreditativos:


-Fotocopia compulsada de una rosa;

-Suma rimada del importe de todas las multas;

-Declaración firmada de Gonzalo de lo que me cuesta convencerlo de que no voy a ver a Su Exma. Pna. para que me deje pasar a la secretaría del Ayuntamiento.

-Fotocopia del D.N.I. falso con mi foto que hicimos aquella tarde cuando éramos novios;

-Foto Polaroid de las señales que me hace todas las noches en la espalda el camastro en el que duermo desde hace un mes para darle a usted tiempo para pensar;

-Y, por último, certificado médico de Raimundo López, nuestro amigo cardiólogo, atestiguando que me ha diagnosticado la enfermedad del Corazón Partido, que es mortal a menos que usted vuelva a dirigirme la palabra.



A 8 de Febrero

Firmado: J. Pérez Libertad