31 de marzo de 2011

Resiste, resiste...


-¿Cómo tú por aquí, colega?

-¡Cuánto tiempo sin vernos!

-¡Y tanto...!

-El destino nos vuelve a unir, ¿no?

-Jo, no te enrolles. Anda, vamos a echar un cigarro.

-¡No! Todo menos un cigarrillo.

-¿Y eso?

-He dejado de fumar.

-¿Desde cuándo?

-Desde hace dos meses.

-No me explico cómo un tío tan nervioso como tú aguanta tanto tiempo sin su principal método de relajación.

-Hasta a mí me sorprende. Pero me dije: "Chaval, no hay nada más importante que cuidar de la salud". Y cada vez que mi mano buscaba el tabaco en mi bolsillo, yo repetía: resiste, resiste... Y tanto lo repetí que se me grabó en el preconsciente e, incorporándose al Superyo y al Ego, maduró como un fruto del Sí Mismo. Tienes que leer Deja el Tabaco desarrollando tu Mente Cósmica, te quitará de fijo el vicio...

-Gracias por el consejo, lo haré... Oye, ¿y desde cuándo estás por aquí?

-Desde ayer. Yo era uno de los que iba en el avión desaparecido.

-¡No fastidies...!

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